Detenido entre falangistas

La noche del 9 de agosto, el chófer de la familia llevó a Lorca a la casa de su amigo el poeta Luis Rosales. Los hermanos Rosales eran todos dirigentes de Falange. Lorca pensó que era el lugar más seguro. Sin embargo, la tarde del 16 de agosto, un grupo dirigido por el exdiputado de la CEDA, Ramón Ruiz Alonso, que lo había acusado de ser espía ruso, secretario de Fernando de los Ríos, homosexual y de haber hecho más daño “con la pluma que otros con las pistolas”, se presentó en la casa acompañado de otros facciosos y lo detuvo. Hubo un tercer registro en la Huerta el 15 de agosto ya con Lorca ausente.

Una de las últimas fotos de Federico García Lorca, en 1936, con María Teresa León y Vicente Aleixandre.
Una de las últimas fotos de Federico García Lorca, en 1936, con María Teresa León y Vicente Aleixandre. / Foto: Fundación FGL

El poeta fue trasladado al Gobierno Civil, entonces situado en la actual facultad de Derecho con entrada por la calle Duquesa. Federico García Lorca fue confinado en un cuarto de reducidas dimensiones que contenía una mesa cuadrada, un sillón y un par de sillas. Allí fue visto por varias personas, entre ellas José Rosales. En la habitación, que daba al Jardín Botánico, permaneció un periodo de tiempo que, según las diferentes versiones de los investigadores, osciló entre las diez horas y los dos días completos.