El torero y el llanto

Lorca regresó a España a punto de cumplir los 36 años, en plena madurez creativa y respaldado por un reconocimiento internacional. En los dos años que le quedaban de vida trabajó y terminó Yerma, Doña Rosita la soltera, La casa de Bernarda Alba, Poeta en Nueva York, Suites y Diván del Tamarit.

Lorca dedicó al torero una de las elegías cumbres de la lírica española, el ‘Llanto por Ignacio Sánchez Mejías’ que fue publicada un año después en la revista ‘Cruz y Raya’.

En el intenso verano de 1934, su amigo el torero Ignacio Sánchez Mejías sufrió una cornada en la plaza de Manzanares que acabaría con su vida poco después. Lorca le dedicó una de las elegías cumbres de la lírica española, el Llanto por Ignacio Sánchez Mejías que fue publicada un año después en la revista Cruz y Raya con ilustraciones de José Caballero.

Federico García Lorca durante un paseo por la Alpujarra.
Federico García Lorca durante un paseo por la Alpujarra. / Foto: Fundación FGL

Yerma, el drama sobre la infertilidad con ecos de sus vivencias en la Vega de Granada, fue estrenada por Margarita Xirgu el 29 de diciembre de 1934. La propia Xirgu representó justo un año después, en el teatro Principal Palace de Barcelona, Doña Rosita la soltera o el lenguaje de las flores, subtitulado Poema granadino del novecientos, en la que aparecen, a veces con sus nombres auténticos, algunos personajes granadinos, entre ellos varios de sus profesores en el Colegio Sagrado Corazón, donde el poeta estudió con su hermano Francisco.

La casa de Bernarda Alba, la obra inspirada en personajes reales del pueblo de Valderrubio que le costó profundas enemistades, fue terminada en 1936 pero no se estrenó hasta nueve años después de su muerte, el 8 de marzo de 1945 en el teatro de Avenida de Buenos Aires gracias al empeño de Margarita Xirgu. La pieza no se estrenó en Valderrubio hasta 1996.