Lanz González, Hermenegildo

Profesor de dibujo, pintor, grabador, escenógrafo, creador de títeres, diseñador y fotógrafo español. Amigo de Federico García Lorca, de Manuel de Falla y Manuel Ángeles Ortiz, entre otros artistas granadinos asiduos a El Rinconcillo.

Nació en Sevilla, pero el trabajo de su padre (cocinero que alquilaba y dirigía hoteles) lo llevó por geografías diversas, de Buenos Aires a Lisboa. Estudió en Madrid y obtuvo en 1917 plaza mediante oposición de profesor de Dibujo en las Escuelas Normales de Maestros y Maestras de Granada. Cuando llega a Granada trae consigo una cierta reputación de artista: había conseguido una Tercera medalla y un premio de grabado en la Exposición Nacional de Bellas Artes.

Participa en 1923 en la histórica representación de títeres de cachiporra organizada en casa de Federico García Lorca.  Lanz se encargó del retablillo, la escenografía, los decorados, los títeres, las figuras planas para el auto de los Reyes Magos…

Se integró rápidamente en la vida cultural granadina. Acudió en primer lugar al Centro Artístico donde coincidió con Federico García Lorca en la presentación de su primer libro, Impresiones y paisajes (1918) y enseguida se incorporó a la tertulia de El Rinconcillo, en el café Alameda. Allí coincidió con el resto de artistas e intelectuales de la Granada de la Edad de Plata: Francisco Soriano Lapresa, Ángel Barrios, Manuel de Falla, Manuel Ángeles Ortiz, Ismael de la Serna… Más tarde colaboró en el Concurso de Cante Jondo (1922) y en en el lanzamiento de la revista gallo.

Participa en 1923 en la histórica representación de títeres de cachiporra organizada en casa de Federico García Lorca.  Lanz se encargó del retablillo, la escenografía, los decorados, los títeres, las figuras planas para el auto de los Reyes Magos… Falla valora su trabajo y le encarga la fabricación de los títeres y algunos escenarios de El retablo de Maese Pedro para la representación en el palacio de la princesa Edmon de Polignac el 25 de junio de 1923.  Asimismo, a propuesta de Lorca, De los Ríos y Manuel de Falla, fundó el Ateneo Científico y Literario en 1925 que llegó a presidir.

De su obra como grabador destacan las 21 xilografías incluidas en la colección Estampas de Granada de 1926. Como escenógrafo y luminotécnico participó en la recuperación de los autos sacramentales en el palacio de Carlos V de la Alhambra en 1927.

Mezcla perfecta de artista y artesano, Lanz diseña carteles destinados a la promoción turística, azulejos como el que figura en el Carmen de los Mascarones de Pedro Soto de Rojas e incluso tentó el diseño en seda y tejió batic. Como decorador, dejó su huella en los años treinta en la Caja de Previsión Social de Andalucía Oriental y en el mobiliario de la Escuela Normal de Granada.

Con la llegada de la II República, su compromiso con la educación se proyecta en numerosas actividades, entre ellas, la apertura de una Escuela Elemental de Trabajo o su participación en las Misiones Pedagógicas.

Tras la sublevación militar de 1936 es acusado de ser amigo de Fernando de los Ríos y desposeído de inmediato de su plaza de profesor, suspendido de sueldo (que no volverá a recuperar hasta 1938) y sometido a un expediente de depuración que lo perseguirá incluso después de su fallecimiento. Tras la mediación de Falla ante José María Pemán para que el Régimen le devuelva su plaza es desterrado a Logroño a un destino profesional que no existe. En 1938 recupera su plaza de Granada, pero no las mensualidades retenidas, y en 1940 el Tribunal de Responsabilidades le impone una multa y le prohibe ejercer cargos públicos durante cinco años.

Mezcla perfecta de artista y artesano, Lanz diseña carteles destinados a la promoción turística, azulejos como el que figura en el Carmen de los Mascarones de Pedro Soto de Rojas e incluso tentó el diseño en seda y tejió batic.

La marcha al exilio de Manuel de Falla en 1939 lo hunde aún más en el desánimo. En 1942 crea a Totolín, una marioneta de hilos que convertirá dos años después en héroe literario a través de la colaboraciones con Antonio Covaleda para La Estafeta Literaria. Los asaltos a su casa continúan. Un grupo de estudiantes de Letras irrumpe en su vivienda y se lleva buena parte del material que usó para sus autos sacramentales.

Leopoldo Torres-Balbás, que ha sido sustituido por el Régimen por Prieto Moreno como arquitecto de la Alhambra, le propone en 1944 colaborar en la restauración de la Alcazaba de Málaga, cuyas paredes, frisos y albanegas decora con pintura al aceite.

Enfermo y envejecido, asiste en 1946 al entierro en Cádiz de Manuel de Falla.

En mayo de 1949, a la vuelta de uno de los cursillos obligatorios de adoctrinamiento del Régimen, Lanz sufre una crisis y se desploma en la calle. Unas horas después muere.