Ángeles Ortiz, Manuel

Pintor, escenógrafo y ceramista español de la Generación del 27. Aunque nacido en Jaén vivió en Granada desde los tres años y en esta ciudad se formó estéticamente. Amigo de Federico García Lorca, compartió con él y con otros intelectuales del momento la tertulia de El Rinconcillo en el Café Alameda. Allí se relacionó con otros jóvenes artistas como Ismael González de la Serna, e intelectuales y creadores como Melchor Fernández Almagro, Manuel de Falla, José Mora Guarnido, Antonio Gallego Burín, Miguel Pizarro, José y Manuel Fernández-Montesinos, Hermenegildo Lanz y Ángel Barrios. Participó, junto a Federico y Falla en 1922 en la organización del Concurso de Cante Jondo (el cartel era suyo), colaboró en la revista gallo y colaboró, junto a Hermenegildo Lanz y Hernando Viñes, en El Retablo de Maese Pedro de Manuel de Falla en 1923. Es una de las figuras clave en la renovación artística de España en los años veinte y en las décadas posteriores, durante la Guerra Civil y su exilio.

Participó, junto a Federico y Falla en 1922 en la organización del Concurso de Cante Jondo (el cartel era suyo), colaboró en la revista ‘gallo’ y colaboró, junto a Hermenegildo Lanz y Hernando Viñes, en ‘El Retablo de Maese Pedro’ de Manuel de Falla en 1923.

En Granada se había formado con José María Rodríguez-Acosta y López Mezquita, en la Escuela de Arte y Oficios, y en Madrid estuvo en el taller de Cecilio Plá. Viajó a París a finales de 1920 y allí continuó su formación integrándose en la vida artística de la ciudad. En Francia se relaciona con pintores como Picasso o Juan Gris y expone en distintas galerías. Se adhirió al cubismo (aunque su obra resulta difícil de clasificar), para después utilizar un lenguaje surrealista. Realizó decorados para obras de Falla o Satie y colaboró con Buñuel en el rodaje de La Edad de Oro. Enviudó pronto y volvió con su hija pequeña a Granada.

En 1932 regresa a España y participa en las Misiones Pedagógicas impulsadas por la II República. Colabora con La Barraca, dirigida por Lorca. Ilustró numerosos libros de poemas de los autores del 27. Merecen destacarse sus colaboraciones en la revista Litoral. Se vinculó durante la Guerra Civil con la Alianza de Intelectuales Antifascistas y representó a la II República en la Exposición Universal de París de 1937. En 1939 fue liberado de un campo de concentración en Francia gracias a Picasso. Se exilió en París y Argentina. En este último país realizó numerosos encargos como ilustrador, sobre todo, para Losada. A partir de 1958 se le permite volver a visitar España. El reencuentro con Granada marcará su producción artística de ese momento. En 1981, el Ayuntamiento de Jaén le concedió la Medalla de Oro de la Ciudad y lo hizo Hijo Predilecto y ese mismo año recibió el Premio Nacional de Artes Plásticas. Murió en París en 1984.

La mayoría de su obra se adjetiva como cubista. Cultivó también la linografía, la litografía y el aguafuerte. La ciudad de Granada, el Albaicín y la Alhambra constituyeron los principales motivos de la pintura relacionada con la ciudad.