Fernández Almagro, Melchor

Crítico literario, historiador y periodista español. Fue uno de los asiduos de la tertulia de El Rinconcillo y uno de los principales confidentes del joven Lorca con quien cruzó un importante epistolario compuesto por más de 60 cartas correspondientes a todas las épocas del autor. Fue una figura destacada en el grupo, una autoridad sobre el tema de Granada y poseía, según documenta en Federico y su mundo Francisco García Lorca, una gran memoria que lo hacía fuente inagotable de anécdotas.

La extensa correspondencia que mantuvo con Federico García Lorca nos muestra el respeto que le tenía en cuestiones literarias. Sería siempre uno de los primeros en conocer sus proyectos.

Estudió Derecho en la Universidad de Granada. Preparó unas oposiciones a Correos, comenzó a colaborar en la prensa y asistió hasta 1918, año en que se marchó a Madrid, a la tertulia del Café Alameda, El Rinconcillo, de la que también formaban parte otros artistas e intelectuales del momento como Francisco Soriano Lapresa, Manuel Ángeles Ortiz, Francisco y Federico García Lorca, Antonio Gallego Burín, José Mora Guarnido, Constantino Ruiz Carnero, Manuel Pizarro, José y Manuel Fernández-Montesinos, Hermenegildo Lanz, Ángel Barrios, Ismael González de la Serna, etcétera. Fue un activo miembro de la vida cultural granadina y codirector del número especial sobre Zorrilla editado por el Centro Artístico en 1917, en el que colaboró Federico. También formó parte de la redacción de la revista gallo.

En 1918 se traslada a Madrid donde se relaciona de nuevo con los intelectuales y artistas de la capital de España. Empieza pronto a ser conocido por sus colaboraciones en la prensa, frecuenta el Ateneo Científico, Literario y Artístico de Madrid y asiste a varias tertulias madrileñas donde coincide, entre otros, con el torero y dramaturgo Ignacio Sánchez Mejías. Mantuvo siempre estrechas relaciones con su ciudad, que lo nombró “cónsul general de El Rinconcillo” en Madrid. Fue uno de los críticos que escribió con más acierto sobre la obra de Lorca.

La extensa correspondencia que mantuvo con Federico García Lorca nos muestra el respeto que le tenía en cuestiones literarias. Sería siempre uno de los primeros en conocer sus proyectos y, gracias a estas cartas, tenemos noticia de muchos de los procesos de creación de Federico, permitiendo datar algunas de sus composiciones.

Vivirá la Guerra Civil en Burgos y Salamanca, dedicado a la prensa y propaganda franquista. En la posguerra continuó las colaboraciones en ABC y La Vanguardia y formó parte del primer Consejo General de Teatro del franquismo. En 1951 ingresó en la Real Academia de la Lengua Española con un discurso sobre la presencia de Granada en la literatura romántica que fue respondido por el arabista y también amigo de García Lorca, Emilio García Gómez. De su ingente obra literaria destacan Vida y obra de Ángel Ganivet (1925) o Viaje al siglo XX (1960).

Falleció en febrero de 1966, en Madrid.