Diego Cendoya, Gerardo

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Escritor de la Generación del 27, amigo y compañero de letras de Federico García Lorca.

Nació en Santander el 3 de octubre de 1896. Estudió Filosofía y Letras en Deusto y se doctoró en Madrid. Tras conseguir en 1920 una plaza de catedrático de Lengua y Literatura, da clases en institutos de distintas ciudades (Soria, Santander, Gijón y Madrid). Empieza muy pronto a escribir y a publicar. En 1918 aparece su primer cuento, La caja del abuelo, en El Diario Montañés. Colabora en distintas revistas como Revista Castellana o Grecia. Su primer libro de poemas, El romancero de la novia, sale en 1920.

Poco antes (1919) Federico García Lorca había viajado a Madrid para solicitar una plaza en la Residencia de Estudiantes. A través de José Mora Guarnido conoce a Guillermo de Torre y Pedro Salinas, imbuidos ya del movimiento vanguardista. Pudo además leer una antología de poetas ultraístas recién publicada en la revista Cervantes.

En 1925, el mismo año que Rafael Alberti, recibió Gerardo Diego el Premio Nacional de Poesía: al quedar desierto el de teatro se decidió dar otro premio de poesía que fue el suyo.

Durante los años que Diego pasó en Gijón funda las revistas vanguardistas Carmen y su contrapunto humorístico Lola, en donde apareció la crónica del homenaje a Góngora en Sevilla, la reunión fundacional de la Generación del 27. Gerardo Diego fue uno de los siete literatos que desde Madrid viajarán en tren a Sevilla, junto al promotor del homenaje, Ignacio Sánchez Mejías. Diego intervino el segundo día con la lectura de un texto titulado Defensa de la poesía. Además de las crónicas del homenaje oficial, podemos leer en Lola anécdotas como “la travesía heroica y nocturna del Betis desbordado” o “la Coronación de Dámaso Alonso”, reconocido como la máxima autoridad sobre Góngora tras haber recitado de memoria los más de mil versos de la Soledad primera. En 1928 iba a participar en el número 3 de la revista gallo con un fragmento de Fábula de X y Z pero no llegó a publicarse este tercer número.

Celebración del tricentenario de Góngora en el Ateneo de Sevilla en diciembre de 1927. De izquierda a derecha: Rafael Alberti, Federico García Lorca, Juan Chabás, Mauricio Bacarisse, José María Romero Martínez (presidente de la sección de literatura del Ateneo), Manuel Blasco Garzón (presidente del Ateneo de Sevilla), Jorge Guillén, José Bergamín, Dámaso Alonso y Gerardo Diego.
Celebración del tricentenario de Góngora en el Ateneo de Sevilla en diciembre de 1927. De izquierda a derecha: Rafael Alberti, Federico García Lorca, Juan Chabás, Mauricio Bacarisse, José María Romero Martínez (presidente de la sección de literatura del Ateneo), Manuel Blasco Garzón (presidente del Ateneo de Sevilla), Jorge Guillén, José Bergamín, Dámaso Alonso y Gerardo Diego.

Serían muchas las ocasiones en las que Gerardo Diego y Federico coincidirían en actos literarios. Uno de ellos es el homenaje que el 10 de abril de 1931 se daría en Madrid a la hispanista francesa Mathilde Pomès (que antes de la cena pasaría por el domicilio de Lorca para entrevistarlo). Se conservan fotografías de los asistentes con Pomès en el jardín del restaurante.

En 1932 publica Gerardo Diego una antología fundamental, Poesía española: 1915-1931, que más tarde, en 1934, amplió. Las dos compilaciones han pasado a formar parte de un solo volumen de gran interés para los estudiosos de la poesía contemporánea. La antología pretende fijar un canon, pero al haber dos ediciones resulta aún más interesante el estudio comparativo de ambas. En la segunda, Federico permitió que Gerardo Diego publicara un texto que él no solía incluir en sus conferencias o recitales sobre Nueva York (solo se había publicado en La Habana), la “Oda a Walt Whitman”.

Homenaje a Mathilde Pomés
Homenaje a Mathilde Pomès en el restaurante Buenavista. Madrid, 10 de abril de 1931. De izquierda a derecha: Juan Guerrero (arriba). Ángel Vegué, Gerardo Diego, Jaime Torres Bodet, Mathilde Pomès, Luis Cernuda, León Sánchez Cuesta, Federico García Lorca, Vicente Aleixandre, Oscar Esplá, Claudio de la Torre, José Bergamín y Pedro Salinas.

Como profesor, Gerardo Diego impartió conferencias y cursos por todo el mundo. Fue también crítico literario, musical y taurino. En 1934 se casa y se traslada al instituto de Santander. Sigue trabajando en diversos estudios de autores y obras de literatura española.

La Guerra Civil le pilla de vacaciones en Francia. Su ideología (tomó partido por los sublevados) le permitió permanecer en España cuando terminó la contienda y seguir dando clase en Madrid. Publica Ángeles de Compostela, Alondra de verdad o Romances, entre otras obras. En 1947 ingresó en la Real Academia Española y en 1979 recibe el Premio Cervantes (de nuevo coincide que ese año hay, excepcionalmente, otro premiado: Jorge Luis Borges).

Murió el 8 de julio de 1987 en Madrid.