Vila Hernández, Salvador

Profesor, arabista, discípulo de Miguel de Unamuno en Salamanca, donde estudia simultáneamente Derecho y Filosofía y Letras gracias a una beca; intelectual de formación internacional, acaba sus estudios de licenciatura en 1924 y prosigue, ya en Madrid, su especialización en semíticas. Es fusilado el 23 de octubre de 1936 en Víznar, en el mismo lugar que García Lorca.

En abril de 1936 es elegido rector provisional de la universidad de Granada. Al acabar el curso, el joven rector, de 34 años, su esposa y su hijo marchan de vacaciones a Salamanca donde les sorprende el 18 de julio la Guerra Civil, lo que supuso su cese inmediato por orden de los sublevados y su sustitución por Antonio Marín Ocete.

Al par que continúa en su formación, Vila alienta su compromiso político contrario a la dictadura de Primo de Rivera. A finales de 1926 es deportado a las islas Chafarinas tras una sonora protesta contra el miembro de un tribunal de Salamanca que había concedido la Cátedra de Griego de Miguel de Unamuno aprovechando que el pensador vivía deportado en Fuerteventura por sus críticas contra el entramado político que sostenía la Dictadura. Amplía estudios en Berlín donde conoce a su futura mujer, Gerda Leimdörfer, una judía casada con el redactor jefe de un periódico berlinés. De vuelta a España trabaja como profesor de Literatura en Baeza.

En 1930 es nombrado catedrático de Cultura Árabe e Instituciones Musulmanas de la Universidad de Granada, ciudad donde se integra en los círculos intelectuales en los que conoció, entre otros personajes, a Federico García Lorca, Manuel de Falla y Emilio García Gómez. En 1934 suma a su responsabilidad el puesto de profesor de la Escuela de Estudios Árabes de la Universidad de Granada de la que será nombrado director un año después.

En abril de 1936 es elegido rector provisional de la universidad de Granada. Al acabar el curso, el joven rector, de 34 años, su esposa y su hijo marchan de vacaciones a Salamanca donde les sorprende el 18 de julio la Guerra Civil, lo que supuso su cese inmediato por orden de los sublevados y su sustitución por Antonio Marín Ocete. En octubre es detenido en Salamanca y trasladado a Granada. El 23 de octubre, en compañía de otras 28 personas, es fusilado en Víznar, en el entorno donde a mediados de agosto había perdido la vida García Lorca. Su cuerpo fue arrojado a una fosa común.

Manuel de Falla, como ya hiciera con otros detenidos o represaliados durante la primera posguerra, intentó salvar al matrimonio, pero solo pudo interceder por su esposa, Gerda Leimdörfer, que evitó su muerte a cambio de convertirse al catolicismo.

El 29 de diciembre la Universidad celebra la primera junta de gobierno tras el golpe militar. En el acta no hay una sola referencia al rector asesinado y sustituido por Marín Ocete. El franquismo trató de borrar nombre de Vila de la Universidad de Granada. El retrato del rector no fue colgado en el salón de rectores hasta bien avanzada la democracia. El 23 de octubre de 2018 la Universidad de Granada, siendo rectora Pilar Aranda Ramírez, coloca una placa en su memoria y en la de otros miembros de la comunidad universitaria, fusilados, represaliados,  junto a las fosas del Barranco de Víznar.