Penón, Agustín

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Agustín Penon.

Escritor y periodista nacido en Barcelona pero de nacionalidad norteamericana que residió en Costa Rica y Estados Unidos. Sus padres se exiliaron poco después de estallar la Guerra Civil en España y se instalaron en Costa Rica. Una sobrina suya se casaría años más tarde con el presidente del país y Nobel de la Paz Óscar Arias. En 1956 Penón visitó Granada en busca de documentación para escribir un libro sobre la muerte de Federico García Lorca que, aunque no concluyó, fue completado por Marta Osorio a partir de sus notas y archivo con el título Miedo, olvido y fantasía.

Desde muy joven se sintió cautivado por la literatura de Lorca. Un amigo suyo le regaló antes de partir al exilio un ejemplar del Romancero gitano, que se convirtió en un libro fundamental para él.

Durante la estancia de Penón en Granada se entrevistó con todo aquel que hubiera tenido alguna relación con Lorca, desde los hermanos Rosales hasta José Jover Tripaldi, un joven vigilante del molino de Víznar donde estuvo confinado Lorca antes de ser ejecutado.

Pronto se trasladó a vivir a Nueva York donde conoció al dramaturgo William Layton (Kansas,1912 – Madrid,1994) con quien emprendió en los años cuarenta una gira por Sudamérica. Penón se propuso despertar en su amigo el interés por la cultura española y en particular por García Lorca. Penón no se adaptó a la vida neoyorquina ni tampoco logró un empleo estable.

La escritura de un guión para un serial radiofónico les proporcionó a ambos el dinero necesario para financiar el ansiado viaje a Granada. El 17 de febrero de 1955 llegaron a Granada desde Nueva York. Lo que iban a ser unas vacaciones por Europa, se convirtió en una estancia de más de un año para investigar la muerte del poeta. Al llegar conocieron a Marta Osorio, actriz de una compañía formada mayoritariamente por estudiantes que en aquel momento ensayaba una versión de La Celestina. Layton (autor, actor, y profesor de teatro que años después creó en Madrid un Laboratorio de Teatro) se interesó por el trabajo de Marta. El estreno de La Celestina produjo tal escándalo en aquella Granada sombría y timorata de posguerra que la actriz decidió trasladarse a Madrid donde se convirtió en autora de cuentos infantiles.

Durante la estancia de Penón en Granada, de febrero de 1955 hasta septiembre de 1956, se entrevistó con todo aquel que hubiera tenido alguna relación con Lorca, desde los hermanos Rosales hasta José Jover Tripaldi, un joven vigilante del molino de Víznar donde estuvo confinado Lorca antes de ser ejecutado.

Emilia Llanos, amiga de Lorca desde los años veinte, fue otra de las personas que acudió al encuentro de Penón y facilitó sus investigaciones. Aunque la indagación no fue fácil en una ciudad que aún no se había recuperado de la guerra ni de la feroz represión, Penón consiguió determinar el lugar donde, según los testimonios que recabó, había sido enterrado el poeta y sus compañeros de ejecución. Tanto se implicó que incluso planeó con Emilia Llanos adquirir el terreno. Penón fue el primero en sacar a la luz el certificado de defunción Lorca que la familia había conseguido que se extendiese en 1940.

El resultado de sus pesquisas, el diario y las documentos recabados los transportó en una maleta que, a causa de todas las vicisitudes que vinieron a continuación, acabó adquiriendo nombre propio: La Maleta de Penón.

Tras año y medio de investigación, después de haber gastado todo su dinero en este proyecto, decidieron abandonar España en el otoño de 1956 camino de Nueva York. El resultado de sus pesquisas, el diario y las documentos recabados los transportó en una maleta que, a causa de todas las vicisitudes que vinieron a continuación, acabó adquiriendo nombre propio: La Maleta de Penón.

A la mitificación de la maleta contribuyó el hecho de que Penón no escribiera el libro proyectado, más allá de unos capítulos iniciales y la transcripción de las entrevistas. Agustín Penón, un tipo inseguro y con frecuentes depresiones, tuvo que recurrir a trabajos eventuales como guionista radiofónico para sobrevivir.

En los primeros meses de 1994 Layton se quitó la vida y la propiedad de la maleta pasó a Marta Osorio quien en 2009 publicó la versión reconstruida y definitiva del libro.

Marta Osorio lo definió como un “hombre libre” pero con “muchas dudas a lo largo de toda la investigación sobre lo que estaba haciendo, por qué lo hacía y si debería publicarlo (….). En Granada conoció muy de cerca ese abismo de dolor, odios, venganza y resentimientos que la guerra había abierto entre los españoles y con seguridad temió que su libro causara aún más daño perjudicando a las personas que le habían ayudado”.

Penón murió en Costa Rica el 1 de febrero de 1976 en circunstancias inexplicadas, seguramente por suicidio. Unas días antes había tomado la precaución de enviar los documentos de la investigación a W. Layton que estaba en España impartiendo cursos de teatro.  Layton se puso en contacto con Ian Gibson a quien entregó la maleta con la documentación para que elaborara el libro. Sin embargo, otro incidente interrumpió el proyecto. En los primeros meses de 1994 Layton se quitó la vida y la propiedad de la maleta pasó a Marta Osorio quien en 2009 publicó la versión reconstruida y definitiva del libro.