Rosales Camacho, Miguel

Comerciante, sin estudios universitarios, primogénito de una familia conservadora formada por otros siete hermanos: Esperanza (1906-1998), Antonio (1908-1958), Luis (1910-1998), José (1911-1978) Carlos (1912-1914), Gerardo (1915-1968) y María (1916-2005). Su padre fue Miguel Rosales Vallecillos, un industrial propietario de una mercería familiar, los Almacenes La Esperanza, situada en el Arco de las Cucharas, junto a la plaza de Bib-Rambla; su madre, Esperanza Camacho Corona.

Miguel y su hermano Antonio estaban molestos por la presencia de Lorca en su casa. En concreto, Miguel fue acusado en un libro por uno de sus sobrinos de haberse opuesto a acoger al poeta.

Fue jefe de bandera de la Falange de Granada en los días tumultuosos del comienzo de la Guerra Civil y se le achacan algunas acciones “bastante violentas”. Antes de ingresar en el partido de José Antonio fue simpatizante monárquico.

Según su testimonio, el 16 de agosto, el día de la detención de Lorca, está en el cuartel de San Jerónimo, “ensayando en el manejo de armas a un grupo de voluntarios”, cuando llega Ramón Ruiz Alonso que le espeta: “Sé que tenéis a Federico García Lorca en vuestra casa y tengo orden de detención para llevarlo al Gobierno Civil. No he querido acercarme a tu casa sin avisarte y, por lo tanto, acompáñame”.

Cuando llegan, Miguel Rosales recuerda que “todo el edificio estaba rodeado de guardias de Asalto y Milicias. Ramón Ruiz Alonso iba con mono, y en él llevaba las insignias de Falange”. Miguel y su hermano Antonio estaban molestos por la presencia de Lorca en su casa. En concreto, Miguel fue acusado en un libro por uno de sus sobrinos, el pintor Gerardo Rosales, de haberse opuesto a acoger al poeta. Otras versiones hacen recaer esa responsabilidad sobre su hermano Antonio.

Murió el 21 de noviembre de 1976.