Castilla Carmona, Virgilio

Comerciante y político nacido en Granada el 14 de julio de 1888. Fue miembro del PSOE, delegado de la Agrupación Socialista granadina en el Congreso del PSOE de 1931 y vicepresidente de la federación provincial. Perteneció a la masonería. Fue concejal del Ayuntamiento de Granada en las elecciones municipales de 1931 y presidente de la Diputación Provincial de Granada en dos periodos.

En su actuación pública destaca el fomento y la mejora de las comunicaciones y la inversión en políticas para impulsar el empleo en las zonas más deprimidas. Tras la sublevación militar fue detenido en Granada el 20 de julio de 1936 y juzgado en consejo de guerra sumarísimo el 1 de agosto junto a otras personalidades granadinas. La sentencia le condenó a dos penas de muerte por rebelión militar, provocación, inducción e instigación a la rebelión y por insultos a la fuerza armada. La sentencia le atribuía ser el cabecilla de “un amplio movimiento subversivo para implantar en la ciudad las doctrinas ruso-marxistas más avanzadas y por medio del terror”. No se comprobó ninguno de los cargos. En el mismo juicio, sin garantías también, fue condenado Juan José Santacruz Garcés, diputado en las Cortes Constituyentes de 1931 a 1933; Antonio Ruz Romero, dirigente de la Federación Socialista de Granada y oficial retirado del Cuerpo de Artillería de la fábrica de pólvoras del Fargue; José Alcántara García, albañil y dirigente socialista, y Enrique Martín Forero, abogado de Izquierda Republicana y del Socorro Rojo. Todos ellos fueron fusilados en el cementerio de Granada el 2 de agosto de 1936. Muchos de sus colaboradores, incluido Manuel Fernández-Montesinos Lustau (alcalde en 1936 de Granada), también perdieron la vida víctimas de la represión nacionalista.

Aun habiéndole quitado la vida, fue multado por el Tribunal de Responsabilidades Políticas y condenado a pagar 250.000 pesetas incautadas del patrimonio familiar. La familia consiguió la reparación de su memoria por resolución del Ministerio de Justicia en 2007 aunque no consiguieron la indemnización pedida.