Rodríguez Rapún, Rafael

Ingeniero de minas, secretario de La Barraca desde 1933, amante de Lorca e inspirador de los Sonetos del amor oscuro. Murió en el frente del norte combatiendo por la República.

Rodríguez Rapún es uno de los grandes amores de Federico García Lorca y el que le inspiró sus más importantes poemas amorosos. Rapún, un madrileño al que Lorca apodaba Tres Erres, era descendiente de obreros, de constitución atlética y deportista; militaba en el PSOE y en los primeros meses de 1933 se incorpora a La Barraca, primero como actor y más tarde como secretario nombrado por Federico. Luis Sáenz de la Calzada, pintor, actor de La Barraca y autor del libro más importante sobre la compañía, lo describe así: “Cabeza muy grande, braquicéfala, cabello ensortijado, frente no muy amplia surcada por una profunda arruga transversal; nariz correcta que le daba, en cierta medida, perfil de estatua griega”.

La relación amorosa entre Rapún y Lorca se asentó durante el verano de 1935, en mitad de la gira teatral de La Barraca. Federico lo adoptó como secretario personal.

Cuando Rapún se incorpora a La Baraca aún dudaba si continuar con el teatro o ejercer su profesión de ingeniero de minas. La relación amorosa entre Rapún y Lorca se asentó durante el verano de 1935, en mitad de la gira teatral de La Barraca. Federico lo adoptó como secretario personal. Aunque la correspondencia entre ambos fue amplia, solo se ha conservado una carta Rapún a Lorca: “Dejar de ver a una persona con la que has estado pasando, durante meses, todas las horas del día es muy fuerte para olvidarlo. Máxime si hacia esa persona se siente uno atraído tan poderosamente como yo hacia ti”, escribe Rapún. La relación entre ambos se reanudó a la vuelta.

En noviembre de 1935 Lorca viaja a Valencia para asistir a las últimas representaciones de Yerma. Se cita con Rapún, pero el amigo no comparece. En medio de la desolación, escribe sobre papel con membrete del Hotel Victoria de Valencia los diez primeros borradores de los Sonetos del amor oscuro, entre ellos los titulados El amor duerme, en el pecho del poeta y Soneto gongorino en que Federico manda a su amigo una paloma, que empieza: “Este pichón del Turia que te mando, de dulces ojos y de blanca pluma…”.

La relación se mantuvo hasta la muerte de ambos. A finales del verano de 1936 Rodríguez Rapún conoce la noticia del asesinato de Lorca y desesperado por la desaparición decide alistarse. Después de hacer un curso de Artillería en Lorca (Murcia), Rapún obtiene la graduación de teniente y es destinado al Frente de Cantabria. El 18 de agosto de 1938, dos años justos después del asesinato del poeta en Granada, muere debido a las heridas causadas por el estallido de una bomba una semana antes.