Gasch i Carreras, Sebastián

Crítico de arte, escritor y periodista español. Fue coetáneo y amigo de Federico García Lorca.

Nació en Barcelona en 1897. Abandonó muy pronto el colegio y se puso a trabajar. Como bibliotecario del Cercle Artístic de Sant Lluc conoció a Joan Miró del que fue discípulo. En 1920 abandonó la pintura para dedicarse a la crítica de arte en la Gaseta de les arts, entre otras revistas, donde visibilizó los movimientos artísticos de vanguardia representados por Miró, Dalí o Le Corbusier. Cuando Dalí expuso en el Salón de Otoño de Barcelona en 1926, Gasch elogiaría dos de sus cuadros como los mejores.

Gasch ha dejado testimonio de cómo fue su primer encuentro con Federico García Lorca en el verano de 1927. Fue un amigo común, el pintor uruguayo Rafael Pérez Barradas, el que hace posible el encuentro. A Gasch no le resultó conocido el nombre del granadino, pero a pesar de eso, acudió a la cita. Quedó deslumbrado por su personalidad, por su talento y su simpatía. Federico le regaló un ejemplar de Canciones que acababa de publicar y Sebastián quedó impactado. Gasch, en ausencia de Dalí, le hizo de guía por Barcelona presentándole a artistas e intelectuales catalanes. Un día, en el Café Oro del Rhin, Federico le mostró a Gasch una selección de sus dibujos. Gasch y Dalí convencieron a Dalmau, marchante de arte, de que montara una exposición. La muestra tuvo lugar entre el 25 de junio y el 2 de julio de 1927. El crítico escribió un artículo elogioso en L’amic de les arts. Gasch se había convertido enseguida en su amigo y confidente y se establecerá a partir de aquí una copiosa correspondencia entre ambos.

En 1928 firmó, junto a Salvador Dalí y Lluis Montanya, el Manifest groc, el manifiesto más conocido del vanguardismo catalán que Federico reproduciría en el segundo número de la revista gallo. Gasch, que había firmado en gallo una reseña sobre Picasso, se hizo eco en su revista L’amic de les arts de la aparición de la revista de Granada.

La relación fue aún más fecunda. Lorca encontró hueco en L’amic de les arts para algunos de sus poemas en prosa de 1928, Nadadora sumergida y Suicidio en Alejandría. El crítico catalán manifestaría más tarde que la poesía que más le gustaba de Lorca no era la surrealista, sino la del Poema del cante jondo. Posiblemente las reticencias que siempre había tenido Gasch con el surrealismo unidas a la ruptura de su amistad con Dalí tendrían algo que ver en esta afirmación. Lo cierto es que la relación entre los dos se enfrió a partir de esto.

Además de crítica de arte, Sebastián Gasch hizo también crítica de espectáculos en La Publicitat o en la revista Mirador, aplicando el concepto de artes escénicas a espacios que no tenían prestigio alguno en la época como los títeres o los cafés teatro. En L’Opinió fue crítico de cine.

Tras la Guerra Civil se marchó a Francia hasta 1942. En Barcelona pasó unas semanas en prisión. Comenzó pronto a colaborar en el semanario Destino. Más tarde trabajó en Radio Nacional y siguió colaborando en periódicos. En la Biblioteca de Catalunya se conserva su biblioteca personal desde 2018.

Entre sus obras destacan La pintura catalana (1938), La danza (1946), El circo y sus figuras (1946), L`Expansió de l’art catalá al món (1953), París, 1940 (1956), Barcelona de nit (1957) y Les nits de Barcelona (1969).

Murió en diciembre de 1980.