TEA_01-22

El teatrillo representa una plaza de un pueblo andaluz. A la derecha, la casa de la señá Rosita. Debe haber una enorme palmera y un banco. Aparece por la izquierda Cocoliche, rondando, con una guitarra entre las manos y envuelto en una capita verde oscura con agremanes negros. Va vestido con el traje popular de principios de siglo XIX, y tiene puesto con garbo el sombrerillo calañés.

COCOLICHE. Rosita no sale. Tiene miedo a la luna. La luna es terrible para un enamorado de ocultis. (Silba.) El silbido ha tocado como una piedrecita de música en el cristal de su balcón. Ayer se puso un lazo en el pelo. Ella me dijo: Una cinta negra sobre mis cabellos es como una botana sobre la fruta. Ponte triste si me ves; lo negro bajará luego hasta los pies. Algo le pasa.

(El balconcillo lleno de tiestos se ilumina con una dulce luz.)

ROSITA (dentro)

Con el vito, vito, vito,
con el vito que me muero.

COCOLICHE(Acercándose.) ¿Por qué no salías?

ROSITA(En el balcón muy cursi y muy poética.) ¡Ay chiquillo mío! El viento morisco hace girar ahora todas las veletas de Andalucía. Dentro de cien años girarán lo mismo.

COCOLICHE. ¿Qué quiere decir?

ROSITA. Que mires a la izquierda y a la derecha del tiempo, que tu corazón aprenda a estar tranquilo.

COCOLICHE. No te entiendo.

ROSITA. Lo que voy a decirte lleva el aguijón duro. Por eso te preparo. (Pausa, en la que Rosita llora cómicamente, casi ahogada.) ¡No me puedo casar contigo!

COCOLICHE.¡¡¡ Rosita!!!

ROSITA. ¡Tú eres el acerico de mis ojos! ¡Pero no me puedo casar contigo! (Llora.)

COCOLICHE. ¿Te metes a monja reparadora? ¿Te he hecho yo algo malo? ¡Ay, ay, ay! (Llora de una manera entre infantil y cómica.)

ROSITA. Ya te enterarás. Ahora, adiós.

COCOLICHE(Gritando y pateando en el suelo.) Pero no, pero no, pero no.

ROSITA. Adiós, mi padre me llama.
(El balcón se cierra)