Trescastro Medina, José Luis

Abogado y político conservador de extensa carrera, miembro de una familia de gran influencia en el entorno de Santa Fe. A partir de 1934 es accionista y vocal de la sociedad gestora de la plaza de toros de Granada. Siguió los pasos de su padre, Francisco de Paula Trescastro, abogado bien conocido en el entorno de la Vega y amigo de Federico García Rodríguez, padre de García Lorca. Junto con su amigo Ramón Ruiz Alonso, militante como él del derechista partido Acción Popular, tiene una influencia directa en la detención de Lorca. Se le atribuye, después de la muerte de Federico, haber presumido por los bares de Granada de haberle dado “dos tiros en el culo por maricón”, un hecho improbable pero que dio a pie a malentendidos y leyendas negras.

Su carrera política empieza pronto, como una extensión más del poder familiar: en 1904 es elegido concejal de Santa Fe por el Partido Conservador con la responsabilidad añadida de procurador síndico del Ayuntamiento. Tras un intento fallido de ocupar el puesto de segundo teniente de alcalde, se retira un tiempo para volver en 1915 ya como diputado provincial, puesto que ocupa en mandatos sucesivos hasta que, en 1924, el dictador Primo de Rivera disuelve las diputaciones por decreto y nombra sin mediar elección a nuevos diputados afines, entre los que ya no figura Trescastro.

Tras la sublevación militar de 1936 Trescastro y Ruiz Alonso se convierten en activos perseguidores y denunciantes de todos los elementos sospechosos de simpatizar con la izquierda. El carácter virulento de Trescastro se transformó en criminal y obsesivo.

Tras la proclamación de la Segunda República se afilia a Acción Popular, formación católica que fue el aglutinante de la Confederación Española de Derechas Autónomas (CEDA) de José María Gil Robles. Comienza su amistad con Ramón Ruiz Alonso. La relación entre ambos será tan estrecha que Trescastro apadrina a la primera hija de Ruiz Alonso, Elvira Ruiz Penella que, con el tiempo, borró, como otras dos de sus  tres hermanas, los apellidos del padre y se hizo actriz con el nombre de Elisa Montes.

Tras la sublevación militar de 1936 Trescastro y Ruiz Alonso se convierten en activos perseguidores y denunciantes de todos los elementos sospechosos de simpatizar con la izquierda. El carácter virulento de Trescastro se transformó en criminal y obsesivo. Según las diferentes investigaciones, la tarde del 16 de agosto se presenta, a bordo de un coche de su propiedad marca Oakland, matrícula GR 2185, que había puesto a disposición del nuevo gobernador civil, en compañía de Ruiz Alonso y Federico Martín Lagos (otros testimonios implican a Luis García Alix) en casa de la familia Rosales para detener a García Lorca. Los precede un amplio dispositivo policial. Al parecer Trescastro permaneció en el vehículo por temor a ser reconocido, ya que era pariente lejano de los Rosales.

Su participación directa en la ejecución de García Lorca no está probada pese a sus manifestaciones. Miguel Cerón, amigo de Federico, recuerda que en un café del Zacatín oyó un día a Trescastro decir: “Acabamos de matar a Federico García Lorca y el tiro de gracia se lo he dado yo”.

Trescastro enviuda en 1934 y aunque se casa de nuevo no deja descendencia. Murió el 17 de febrero de 1954 en su casa de la calle Alhamar de Granada. El diario Patria, de la cadena de medios del Movimiento, publica la esquela mortuoria en la que figura con el título de ilustrísimo e identificado como “jefe superior honorario de la administración civil, abogado y exdiputado provincial”.